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Energía Renovable
Por Naciones Unidad | un.org 11 de febrero de 2023
La energía es la base en el problema del cambio climático y también algo fundamental para su solución. Una gran cantidad de los gases de efecto invernadero que cubren la Tierra y atrapan el calor del Sol se generan debido a la producción de energía, mediante la quema de combustibles fósiles con el objetivo de generar electricidad y calor. Los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas, son con diferencia los mayores causantes del cambio climático global, ya que son responsables de más del 75 % del total de emisiones de gases globales de efecto invernadero y cerca del 90 % de todas las emisiones en dióxido de carbono. La ciencia lo indica claramente: para evitar los impactos más negativos del cambio climático, es necesario reducir las emisiones a casi la mitad en 2030 y alcanzar el cero neto en el año 2050. Para lograrlo, necesitamos dejar de depender de los combustibles fósiles e invertir en fuentes de energía alternativas que sean limpias, accesibles, asequibles, sostenibles y fiables. Las fuentes de energías renovables, que se encuentran en abundancia en nuestro entorno, ya sean aportadas por el Sol, el viento, el agua, los residuos o el mismo calor de la Tierra, son renovadas por la propia naturaleza y emiten pocos (o ninguno) contaminantes o gases de efecto invernadero en el aire. Los combustibles fósiles dan cuenta todavía de más del 80 % de la producción de energía en todo el mundo, aunque las fuentes de energía más limpias cada vez ganan más fuerza. Cerca del 29 % de la electricidad proviene actualmente de fuentes de energía renovables. A continuación, se indican cinco motivos por los que acelerar el ritmo hacia una transición a energías limpias prepara el camino hacia un planeta con un estado más sano y habitable, tanto hoy en día como para las generaciones venideras. 1. Las energías renovables están a nuestro alrededor Cerca del 80 % de la población mundial vive en países que son importadores netos de combustibles fósiles, lo que supone aproximadamente 6000 millones de personas dependientes de los combustibles fósiles con origen en otros países, lo cual les hace vulnerables, tanto a crisis como a impactos geopolíticos. Por contra, en todos los países hay fuentes de energías renovables, cuyo potencial todavía no se ha aprovechado completamente. La Agencia Internacional de Energías Renovables (o IRENA, por sus siglas en inglés) calcula que el 90 % de la electricidad mundial puede, y debe, tener su origen en las energías renovables para el año 2050. Las renovables ofrecen una solución ante la dependencia a importaciones, lo que permite a los países una diversificación de sus economías junto con su propia protección frente a fluctuaciones inesperadas de los precios en los carburantes fósiles; al tiempo que se impulsan un crecimiento económico inclusivo, la creación de nuevos puestos de trabajo y una disminución de los rigores de la pobreza. 2. Las energías renovables son más baratas Actualmente, las energías renovables suponen, en realidad, la opción más asequible en la mayor parte del mundo. Los precios en tecnología para las energías renovables disminuyen con rapidez. El coste de la electricidad proveniente de la energía solar cayó alrededor del 85 % entre los años 2010 y 2020. Los costes relacionados con la energía eólica con ubicaciones en tierra y en alta mar bajaron cerca de un 56 % y un 48 %, respectivamente. Esta caída de los precios hace que las energías renovables sean más atractivas en cualquier lugar, incluso en los países con rentas medias o bajas, de donde procederá principalmente la demanda adicional de esta nueva electricidad. Con unos costes a la baja, existe una oportunidad real de que, en los próximos años, la mayor parte del suministro energético provenga de fuentes con bajas emisiones de carbono. En 2030, la electricidad más económica con su origen en fuentes renovables podría aportar el 65 % de todo el suministro de energía eléctrica a escala mundial. Y para el año 2050, podría llegarse a descarbonizar el 90 % del sector energético, lo que supondría un recorte masivo de las emisiones de carbono y ayudaría a mitigar los efectos del cambio climático. Aunque la energía solar y la energía eólica suponen un gasto que se prevé que permanezca más elevado en 2022 y 2023 en comparación con los niveles anteriores a la pandemia debido a una subida general de los costes en el transporte y los bienes de consumo, su competitividad mejora sin lugar a dudas gracias a unas subidas más definidas en los precios del gas y el carbón, tal como declara la Agencia Internacional de Energía (o IEA, por sus siglas en inglés). 3. Las energías renovables son más sanas De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), cerca del 99 % de las personas del planeta respiran un aire que no llega a los límites de calidad adecuados y esto pone en peligro su salud. Asimismo, cada año se registran más de 13 millones de muertes en todo el mundo provocadas por entornos medioambientales evitables, como la contaminación del aire. Los niveles perjudiciales de materiales en forma de pequeñas partículas y dióxido de nitrógeno se originan principalmente a partir de la quema de combustibles fósiles. En 2018, la contaminación provocada por los carburantes fósiles originó un gasto económico y en salud que ascendió a 2,9 trillones de USD, alrededor de 8000 millones de USD diarios. El cambio a fuentes de energías limpias, como la solar o la eólica, ayuda indudablemente, no solo a luchar contra el cambio climático, sino también, a evitar la contaminación del aire en favor de la salud. 4. Las energías renovables crean nuevos puestos de trabajo Cada dólar estadounidense invertido en renovables es capaz de crear tres veces más de puestos de trabajo que el sector de los combustibles fósiles. La IEA prevé que la transición hacia emisiones cero netas llevará a un aumento generalizado de la demanda de personal laboral en el sector energético: por una parte, podrían perderse cerca de 5 millones de puestos de trabajo relacionados con la producción de carburantes fósiles hacia el 2030, pero por otra, se crearían unos 14 millones de nuevos puestos de trabajo destinados a la producción de energías limpias, lo que ascendería a un aumento neto de 9 millones de puestos de trabajo. Además, los sectores energéticos relacionados podrían necesitar 16 millones más de trabajadores, para, por ejemplo, cubrir los nuevos puestos en la fabricación de vehículos eléctricos y en aparatos hipereficientes o, incluso, en tecnologías innovadoras como el uso de hidrógeno. Esto significa que podrían crearse un total de más de 30 millones de puestos de trabajo gracias a las energías limpias, la eficiencia y las tecnologías de bajas emisiones para el año 2030. Garantizar una transición justa, en la que se tengan en cuenta las necesidades y los derechos de las personas como fundamento de dicha transición energética será algo primordial para asegurarnos de que nadie se quede atrás. 5. Las energías renovables son razonables en términos económicos En 2020, se gastaron cerca de 5,9 trillones de USD en subvenciones al sector de los combustibles fósiles, incluidas ayudas explicitas, rebajas fiscales y daños medioambientales y en la salud, que no tuvieron precio dentro del coste que provocaron estos carburantes fósiles. En comparación, se necesitan invertir alrededor de 4 trillones de USD cada año en energías renovables hasta el año 2030, incluidas inversiones en tecnología e infraestructuras, para lograr alcanzar el objetivo de emisiones cero netas para el año 2050. Este coste inicial puede resultar desalentador para muchos países que carezcan de los recursos suficientes y muchos necesitarán ayudas financieras y técnicas para llevar a cabo la transición. Sin embargo, las inversiones en energías renovables tendrán su compensación. Solo la reducción en contaminación y en el impacto negativo sobre el clima podría llegar a ahorrar al mundo hasta 4,2 trillones de USD cada año en el año 2030. Asimismo, unas tecnologías más eficientes, fiables en renovables pueden crear un sistema menos tendente a impactos en los mercados y llegar a mejorar la resiliencia y la seguridad energéticas mediante la diversificación de las opciones de suministro energético.
Instalación fotovoltaica
Por Paloma Martínez Almeida | Idealista.es 7 de febrero de 2023
La energía para calefacción y aire acondicionado representa casi el 50% del consumo total bruto de energía final de la UE. En términos absolutos, el consumo final bruto de energía renovable para calefacción y refrigeración en la UE ha aumentado gradualmente con el tiempo (principalmente debido a la contribución de la biomasa y las bombas de calor).
Instalación solar
Por Rubén Esteller | Sandra Acosta | eleconomista.es 31 de enero de 2023
El Gobierno continúa pisando el acelerador para el desarrollo de las energías renovables en España. En los últimos cinco días y tras la fecha de corte para la pérdida del punto de acceso y conexión, el departamento que dirige Teresa Ribera ha resuelto la tramitación de las declaraciones de impacto ambiental de 27 proyectos que suman un total de 4.842 megavatios (MW), lo que equivale a 5.000 millones de inversión.
Sostenibilidad
Por Redacción National Geographic | nationalgeographicla.com 8 de diciembre de 2022
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define a la energía renovable como aquella derivada de fuentes naturales que se repone a un ritmo mayor del que se consume. La misma, señala la entidad, resulta fundamental para detener el cambio climático. La Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés), en el informe Transiciones Energéticas Mundiales: Perspectivas 2022, advierte que se necesita un cambio amplio en el uso actual de la energía en el mundo para aumentar las posibilidades de contener el calentamiento global en hasta a 2ºC, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que determina el Acuerdo de París (2015). Entre los tipos de energías renovables recomendadas para avanzar hacia la llamada “transición energética” se encuentran la solar, eólica, hidráulica, biomasa, entre otras. Esto es lo que hay que saber sobre cada una de ellas: 1. Energía solar La energía solar puede generarse por medios fotovoltaicos o heliotérmicos. Según la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar), la energía solar fotovoltaica es la conversión directa de la radiación solar en electricidad a través del efecto fotovoltaico, método descubierto en 1839 por el físico francés Alexandre Edmond Becquerel. Para generar energía con la luz solar de esta forma, es necesario instalar módulos o paneles fotovoltaicos. Por su parte, la heliotérmica utiliza la energía del sol para generar calor. Este medio se utiliza normalmente para calentar agua en viviendas y otros establecimientos. 2. Energía eólica La energía eólica se produce a partir de la energía cinética del viento. Ésta mueve molinos y veletas, o las palas de las turbinas eólicas (aerogeneradores) que, a su vez, generan energía eléctrica. La producción de energía eólica se divide en dos modalidades: onshore, cuando los equipos y plantas se instalan en tierra, y offshore, cuando se instalan en el mar. Según el Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC), América Latina tiene una capacidad instalada para producir 26 gigavatios (GW) a partir del viento. Los principales productores de esta energía son Brasil (57%) y México (19%). 3. Biomasa La biomasa, según el Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), es la generación de energía a partir de procesos como la combustión de materia orgánica producida y acumulada en un ecosistema. Este material normalmente está compuesto por residuos de origen animal o vegetal, cuyas fuentes pueden ser plantas leñosas, cultivos agrícolas y residuos urbanos e industriales. Entre los productos derivados de la biomasa se encuentran los biocombustibles, los aceites vegetales y el biogás. La quema de biomasa libera dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, pero como este compuesto había sido previamente absorbido por las plantas que originaron el combustible, el balance de emisiones de CO2 es cero. 4. Energía hidroeléctrica La energía hidroeléctrica se genera a partir de la fuerza del movimiento de un río. El Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Unesp explica que ese tipo de energía se genera en una usina hidroeléctrica o central hidroeléctrica. A pesar de ser considerada renovable, la energía hidroeléctrica no es precisamente limpia. De acuerdo a la información de la universidad, las centrales hidroeléctricas generan algunos tipos de impactos ambientales, como inundaciones de zonas aledañas, aumento del nivel de los ríos y cambios en el curso del río embalsado, lo que podría dañar la fauna y la flora de la región. 5. Energía geotérmica La energía geotérmica o energía geotérmica se obtiene del calor proveniente de la Tierra, más precisamente de su interior, donde se encuentra el magma (rocas fundidas). Para acceder a este calor y generar energía, se pueden aprovechar los géiseres naturales al generar energía a partir de agua caliente, o perforar pozos profundos (de más de 300 metros de profundidad) e inyectar agua que, luego, será calentada por la roca caliente dentro de la Tierra.
Placas solares
Por Redacción | idealista.es 4 de mayo de 2022
Una de las dudas más frecuentes ante la escalada del precio de la luz es: ¿está la vivienda consumiendo energía renovable o no renovable? Aunque parezca mentira, el objetivo marcado hace unos años por la Unión Europea se está cumpliendo: cada vez se consume más energía limpia. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar los objetivos de Bruselas. España, el cuarto país con mayor peso en energías renovables Si de algo puede presumir España, en este caso, es de no salir tan mal parada dentro del uso de las energías limpias: ocupa el cuarto puesto en el "mix" energético. De hecho, durante los años 2020 y 2021 las energías verdes superaron a las no renovables en la UE, y la tendencia se mantiene en 2022. Dinamarca encabeza el ranking europeo con un 61% de consumo de energías verdes. seguido de Irlanda, Alemania y España, donde el peso está en torno al 30%. De hecho, la eólica ha subido, en apenas dos años, en un 10%. No obstante, diferentes estudios apuntan que España podría, todavía más, incrementar su cuota de consumo de energía eólica y solar teniendo en cuenta el viento que sopla en determinadas zonas (Cantábrico o el valle del Ebro, por ejemplo) o la gran cantidad de horas de sol que se disfrutan en la mitad sur de la Península. Además, Italia y Portugal, pese a contar con un clima muy parecido al de España, desde 2015 apenas han incrementado el uso de las renovables. En la otra cara de la moneda están Eslovaquia y República Checa, que apenas consumen un 5% de energías limpias. En general, el reto de todos los países comunitarios es cumplir la estrategia europea. Futuro de la energía renovable La hoja de ruta, marcada desde Bruselas, está clara: en el ejercicio 2040, el 60% del consumo energético debe proceder de fuentes renovables. Y eso será posible con el apoyo a las fuentes más limpias, tanto del sector privado como del público. Por un lado, en los próximos años estará muy potenciada la energía solar. Se espera que el coste de la tecnología asociada a esta fuente renovable se reduzca, lo que facilitará la inversión en este segmento. Incluso los avances permitirán el almacenamiento del excedente de energía en baterías, algo que prácticamente no ocurre en la actualidad en las viviendas. Por otro lado, se espera una progresiva apertura en el sector privado, especialmente en los domicilios particulares. Muchos paneles fotovoltaicos serán instalados en las azoteas para que las viviendas puedan disfrutar de electricidad propia. No es de extrañar que muchos ayuntamientos estén aprovechando las azoteas de los equipamientos públicos para instalar placas solares, en algunos casos gracias a la llegada de fondos europeos. Ventajas de las renovables frente a las no renovables Uno de los beneficios más destacados es que contribuyen a producir energía de una manera mucho más sostenible. Especialmente, si se compara con otras fuentes. No emiten gases de efecto invernadero, aunque para fabricar componentes sí usan materiales que tienen un apreciable impacto ambiental. Por otro lado, no producen residuos peligrosos, algo que sí ocurre, por ejemplo, con la energía nuclear. Si por algo son valoradas por todo el mundo es porque son fuentes que no se agotan. Aprovechar los recursos que nos proporciona la naturaleza, como el sol, el agua o el viento, es un aspecto a tener en cuenta. Los yacimientos de combustibles fósiles, que están formados desde hace millones de años, pueden utilizarse solo una vez, mientras que la regeneración de las energías renovables es un hecho, ya sea de manera natural o artificial. Por si fuera poco, la energía renovable se puede desplegar casi a cualquier escala. Por lo tanto, puede prestar mejor servicio de manera descentralizada. Es decir, pueden construirse grandes parques de energías renovables, pero también puede potenciarse el consumo entre particulares y organizaciones. En último lugar, los costes marginales son prácticamente inexistentes. Los costes energéticos se reducen en un 20% a medida que se van implementando las renovables. La transición energética, de esta forma, se acelera a medida que el ahorro llega tanto a las instituciones como a los particulares. Este es un aspecto crucial, puesto que el elevado precio de la luz se achaca a los costes marginales por la dependencia que tiene España del gas. Menor dependencia de terceros países Este es un aspecto que también merece la pena destacar. Es una gran ventaja para países como España, en los que se depende tanto de otros para el suministro de gas y de petróleo. Los recursos renovables se encuentran disponibles, ya sea de manera directa o indirecta, en todos los territorios. Al no contar con grandes yacimientos de gas o petróleo, la reducción de la dependencia de países terceros será clave para evitar problemas geopolíticos, además de para mejorar la balanza comercial. Energías aliadas contra el cambio climático Era y sigue necesario potenciar estas energías para luchar contra los efectos del cambio climático. Una lucha a la que se deben sumar tanto ciudadanos como empresas e instituciones. El efecto que el ser humano está provocando sobre el planeta, con temperaturas medias cada vez más elevadas, es muy peligroso para la salud y para el futuro de todos (sobre todo, de las siguientes generaciones). Ante esta tesitura, el camino adecuado es la sustitución de las energías convencionales por renovables. Sin embargo, los expertos apuntan a que hay que concienciar a la población para que haga un uso más razonable de la energía renovable. Impulsar una transición energética justa es uno de los objetivos o prioridades que deberían establecer los gobiernos. Pero también lo es crear una "cultura energética" que haga ganar en eficiencia y consiga reducir el consumo energético. ¿Se consume energía renovable o no renovable? Las energías verdes cada vez tienen más peso en el consumo energético en España. Eso sí, queda todavía mucho camino por recorrer para que los beneficios, tanto de las renovables como de la transición energética, se noten con mayor fuerza.
Edificios recargables
Por Sophie Bushwick | Investigación y Ciencia 1 de octubre de 2021
El hormigón es, después del agua, el material más utilizado del mundo. Dado que ya nos rodea, los investigadores han estado explorando la idea de usarlo para almacenar electricidad, lo que equivaldría a construir edificios que actuasen como enormes baterías. La idea está cobrando fuerza a medida que muchos lugares van dependiendo cada vez más de la energía eólica y solar. Cuando amainan los vientos o cae la noche se precisan baterías recargables, pero estas suelen contener sustancias tóxicas poco respetuosas con el entorno. Hasta ahora, las baterías experimentales de hormigón solo han logrado acumular una pequeña fracción de la energía que almacena una batería tradicional. En un trabajo reciente, sin embargo, un equipo ha descrito un prototipo de material recargable que podría aumentar la capacidad de almacenamiento más de diez veces con respecto a los intentos anteriores. Los resultados se publican en la revista Buildings. La idea de una batería de hormigón que aloje a seres humanos puede parecer inverosímil. Sin embargo, «se puede construir una batería con una patata», apunta Aimee Byrne, ingeniera de estructuras de la Universidad de Tecnología de Dublín que no participó en el nuevo estudio. Dado que el futuro pasa por la sostenibilidad, a Byrne le agrada la idea de un edificio que evite el despilfarro al proporcionar cobijo y alimentar los dispositivos eléctricos al mismo tiempo. «Se trata de añadir nuevas funciones al material de construcción actual, lo que me parece bastante prometedor», opina la coautora del estudio Emma Zhang, que trabajó en el diseño de la nueva batería en la Universidad de Tecnología Chalmers y ahora es científica en la empresa tecnológica Delta de Suecia. Ella y sus colaboradores imitaron el diseño de las sencillas pero duraderas baterías de níquel-hierro, o «baterías de Edison», en las que una solución electrolítica transporta iones entre unas placas de níquel con carga positiva y otras de hierro con carga negativa, para crear así un potencial eléctrico. En lugar del electrolito, los investigadores emplearon fibras de carbono conductoras mezcladas con el cemento (uno de los principales ingredientes del hormigón). También incrustaron capas de una malla de fibra de carbono recubierta de níquel o hierro para que actuaran a modo de placas. Tal configuración demostró ser capaz de descargar la energía y volver a cargarse. «El hecho de que hayan logrado recargarla en cierta medida constituye un paso muy importante para llegar a lo que necesitamos», señala Byrne. Al igual que las baterías de Edison en las que se inspira (las cuales pueden funcionar durante décadas), el prototipo es duradero y resistente a la sobrecarga, asegura Zhang. «Podemos abusar de esta batería todo lo que queramos sin comprometer su rendimiento.» Aunque el nuevo diseño supera en más de diez veces la energía que lograban almacenar los modelos previos, aún queda un largo camino por recorrer: 200 metros cuadrados de ese hormigón «pueden proporcionar en torno al 8 por ciento del consumo diario de electricidad» de un hogar típico de EE.UU., precisa Zhang. Esa contribución no basta para competir con los dispositivos recargables actuales. «Se obtienen miliamperios [con las baterías basadas en cemento], no amperios», subraya Byrne. «[Eso equivale a] horas, en vez de días de carga.» Sin embargo, añade que «las baterías basadas en cemento aún están en mantillas en comparación con otras alternativas». Las primeras baterías, incluidas las de Thomas Edison, eran simples y voluminosas. Los investigadores experimentaron con nuevos materiales y diseños durante más de un siglo hasta desarrollar los pequeños y eficientes dispositivos actuales. Byrne opina que el almacenamiento de energía basado en el hormigón podría experimentar una evolución similar. «Estamos mirando al futuro lejano. Pensando a largo plazo», concluye.

Preguntas frecuentes

¿Tiene preguntas? Nosotros tenemos respuestas.


Datos de empresa


  • ¿Cuál es el horario de atención?

    Atendemos de Lunes a Viernes de  9:30 de la mañana a 6 de la tarde.

  • ¿Cómo contacto con SOLEA?

    Puede ponerse en contacto con nosotros a través de nuestra dirección de correo electrónico info@solearenovables.com o llamando a nuestro número telefónico 96 123 45 67.

  • ¿Dónde se localiza la oficina central?

    Nuestra sede central se encuentra en la Calle 26, Nº 100,  en el Polígono Industrial de Catarroja (Valencia).

  • ¿Pueden atender a domicilio?

    En efecto. Contamos con un equipo especializado de asesores con amplia experiencia en el sector que le brindará la atención necesaria en su domicilio.


Aspectos técnicos


  • ¿Por qué debería plantearme cambiar a la energía solar?

    Sencillamente porque sale rentable. Es una buena alternativa para ahorrar económicamente y consumir menos electricidad. Las placas solares son más económicas que años anteriores.

    Otros factores son la conciencia por el medio ambiente y la constante subida de la factura de la luz.

  • ¿Cómo sé si me conviene tener placas solares?

    Entre otros factores, el precio actual de tu factura de la luz es un elemento clave para responder a esta pregunta. 


    Si esta supera los 60€ al mes, es más que indicado estudiar la opción renovable.

  • ¿Puedo depender totalmente de mis paneles solares?

    Sí, con la instalación solar adecuada podrías conseguir la denominada independencia eléctrica. Dicho de otro modo, podrías disponer de electricidad sin necesidad de pagar a ninguna compañía eléctrica por ello. Para lograrlo habría que hacer un correcto estudio y dimensionamiento de los consumos que tienes en tu vivienda, del cual se encargan nuestros expertos. Además, deberás acompañar a los paneles solares con un sistema de almacenamiento de electricidad (baterías solares) para que dispongas de luz en todo momento, incluidas las noches.

  • ¿Cuál es la vida útil de los placas solares?

    La vida útil media de las placas solares es de unos 25 años aproximadamente. Esta vida útil tan larga unida a la simpleza del mantenimiento de las instalaciones hace que la rentabilidad de la energía solar sea muy interesante, especialmente con las actuales tarifas eléctricas. Los paneles producirán electricidad que no tendrás que pagar durante esos 25 años.

  • ¿Qué pasa con los placas solares cuando no hay sol?

    Para poder  contestar a esta pregunta hay que definir claramente a qué nos referimos al decir “no hay sol”. Está claro que de noche un panel solar no va a producir energía, pero ¿qué ocurre los días nublados y de mal tiempo?


    Esos días los paneles solares también producen electricidad. Los paneles pueden recoger la luz difusa del ambiente y transformarla en electricidad. Si bien la producción no será la misma que un día totalmente despejado, aun así podrás generar electricidad con tus placas solares.

  • ¿En cuánto tiempo se recupera la inversión de las placas solares?

    Esto depende del tipo de instalación y por tanto de la inversión inicial realizada. Normalmente, el periodo de amortización suele oscilar entre los 2 y los 8 años. Como decíamos antes, la vida útil de los paneles es de unos 25 años, por lo que una instalación que se amortice en 5 años generará beneficios los 20 años restantes.


    Este tiempo de retorno puede variar dependiendo de la instalación, si es más cara o compleja; o de su dimensión.

  • ¿Cuál es la eficiencia de una placa solar?

    De forma general podemos situar la eficiencia de los paneles solares en torno a un 15 o 18%. ¿Qé significa esto? Que de toda la luz solar que reciben, hasta un 18% se transforma en electricidad.


    En la práctica, la eficiencia de una instalación depende de varios factores, no solo de la eficiencia de las placas. Hay que tener en cuenta el tipo de placa (si es monocristalina o policristalina), la orientación y la exposición media al sol, así como de la limpieza o suciedad que puedan tener las placas solares, etc.

  • ¿Cómo calculo cuántas placas solares necesito?

    Para calcular cuántos paneles necesitas para tu vivienda nuestros asesores energéticos se encargarán de recoger varios datos: el consumo energético de tu vivienda, la superficie que tienes para colocar paneles, el tipo de uso que vas a hacer de tu vivienda (por ejemplo, si es vacacional o primera vivienda) y la localización geográfica. Con esta información determinarán la cantidad exacta de paneles que tu vivienda necesita. 

  • ¿Puedo añadir más placas solares a mi instalación en un futuro?

    Sí, es posible ampliar una instalación solar ya ejecutada previamente. No obstante, antes de realizar la ampliación, se debe verificar que el resto de los equipos de la instalación pueden soportar una mayor potencia de generación solar. Habrá que prestar atención también a las características del panel tales como su tensión y potencia.

  • Debo pagar algún tipo de tasa por tener placas solares?

    No, pues el“impuesto al sol” ya no existe y por ende ningún otro tipo de impuesto por tener instaladas placas fotovoltaicas.

    De hecho, dependiendo de la comunidad autónoma de residencia existen descuentos en impuestos como el Ibi, Declaración de la rente, ICIO, etc

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